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Actividad: Ruta cicloambiental “Peñalén”

Día 17 de octubre de 2009


Salida Peñalén

Presentación y recogida de los impresos del seguro, repaso de la lista de inscritos

Explicación breve de la ruta, perfil y tramo final cortado.

Unos 36 km de longitud y una duración de unas 4h.

Los 16 primeros kilómetros son bastante llanos en los que nos movemos por las parameras que constituyen la parte más alta del Parque Natural. Manteniéndonos en cotas en torno a los 1350 m. Aquí realizaremos dos paradas:1ª La “Ciudad encantada” de Hoya del Espino y 2ª La Uvala de Casa Vicente.

A continuación hay un vertiginoso descenso en el que durante unos 3 km pasamos de los 1300 m de la páramo a los algo más de 900 m que hay en el valle del Tajo en el Vado Salmerón, donde tendremos el avituallamiento. Unos 400 m de desnivel.

En los 12 kilómetros siguientes iremos remontando el cañón del Tajo subiendo de cota y teniendo que superar algunos repechos. Realizaremos una parada en Fuente Las Tobas. Acabando en El Vivero, donde hay un área recreativa en la que se puede comer.

Desde aquí tomaremos los coches que suban a los conductores, o bien los que quieran pueden continuar por la pista hacia Poveda de la Sierra y desde allí por carretera a Peñalén, son unos 13 km.

1ª Parada “Ciudad encantada” de Hoya de Espino

Nos encontramos en un páramo (superficie llana, extensa y de altitud importante), donde se desarrolla un karst (proceso erosivo a gran escala, principalmente sobre dolomías y calizas del Cretácico), estos materiales son erosionados debido a procesos de disolución. (Estamos en un Lapiaz)

Este lugar en el que estamos se denomina “ciudad encantada”. En la “ciudad encantada” se observan grandes bloques de roca (“tormos”, que dan lugar a los “tormagales”, también se toman el nombre de “setas”, más estrechos por la base y anchos por arriba) que se alinean en una misma dirección , separados por callejones (“bogaces”) que forman un entramado que recuerda al plano de una ciudad. (un Lapiaz con callejones es un Bogaz).

Se forman por la disolución que realiza el agua de lluvia al infiltrarse por fracturas y fisuras de la roca. Estas fracturas son las que determinan la orientación de las calles y normalmente se suelen dar fracturaciones secundarias perpendiculares a las principales, de ahí el entramado del que hablábamos antes.

Sobre la propia roca también hay formas de disolución a pequeña escala que se denominan “cornaganos”.

Los procesos cársticos son también un laberinto de términos complicados, debido a su origen balcánico, zona donde se definieron.


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El paisaje de esta parte más elevada del parque natural está marcado por una elevada horizontalidad. No se aprecia una red hidrográfica bien desarrollada debido a que el agua penetra en las amplias muelas calcáreas o por los conductos cársticos. Estas aguas se reúnen debajo de los niveles de calizas al impedirles el paso materiales impermeables (arcillas de Keuper), formando una red de acuíferos subterráneos que afloran en las laderas del cañón del Tajo y cerca de su cauce en forma de manantiales y fuentes. Como en el caso de fuente la Parra, fuente de la Teja, fuente Las Tobas o la fuente del el Vivero.

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Nosotros haremos el recorrido del agua, por supuesto, desde el exterior; primero estamos viendo la zona alta de infiltración, los procesos erosivos y las consecuencias sobre el paisaje y después veremos las zonas bajas con la salida del agua subterránea y el final del proceso kárstico con la precipitación de los carbonatos y la formación de nuevas rocas.


2ª Parada Uvala en Casa Vicente

Nos encontramos ante otra estructura propia de un macizo cárstico: una Uvala.
La uvala no es más que la unión de 2 o más dolinas, las denominadas “torcas”, que tras los procesos de disolución de los carbonatos se capturan entre si y forman estas depresiones de márgenes lobulados. Igualmente suelen localizarse a lo largo de líneas fracturas, formando depresiones del terreno por el que percola el agua.

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Otro de estos elementos cársticos es el Poldje, con origen similar pero normalemente condicionado por la tectónica. Además es característica la presencia de un sumidero o “ponor” (es literalmente una agujero por el que se pierde el agua de escorrentía). En otra ruta planteada es posible visitar el Poldje del Cubillo, que además tiene algunas pequeñas lagunas en su fondo y los restos de un Castro celtíbero.
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En cuanto a la vegetación está se ve determinada fuertemente, por un lado por un clima riguroso de inviernos fríos y veranos cálidos y secos y por otro por la existencia de un suelo pobre. En esta zona situada en torno a los 1.300 m dominan los sabinares formados casi exclusivamente por sabina albar (Juniperus thurifera) capaz de resistir las condiciones extremas que marcan las fuertes heladas (En Molina de Aragón, con mínimas históricas en la Península Ibérica, ha habido años en los que se ha registrado la última helada de la temporada el 30 de agosto y la primera de la siguiente temporada el 15 de septiembre), los veranos secos y los suelos pobres. Actualmente el sabinar tiene un aspecto adehesado debido al uso ganadero, que precisa de pastos amplios y la talas para leña o para construcción de refugios ganaderos y viviendas.

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Pero la zona por la que transitamos abundan los pinares, por la zona que estamos domina el pino silvestre (Pinus sylvestris) que aparece en mayor número por encima de los 1.000 m. con su característico tronco de color anaranjado en la parte alta.

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En cuanto vayamos descendiendo hacia el valle del Tajo el pino silvestre va siendo sustituido por el pino negral (Pinus nigra) que llega a dominar los cañones de condiciones climáticas algo menos extremas, temperaturas más suaves. Ambas especies de pino, aunque esta zona forma parte de su área de extensión, se han visto favorecidas por la explotación maderera.
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Dentro de esta actividad era muy llamativa (reflejada en un libro de Jose Luis Sanpedro: “”El río que nos lleva”): la “Maderada”. El trasporte de la madera a grandes distancias se realizaba utilizando a la corriente del Tajo por medio de los gancheros. Que desde marzo, coincidiendo con las primeras lluvias primaverales y el inicio del deshielo, hasta mayo transportaban la madera hasta Aranjuez y Toledo. Tuvo una gran importancia económica para la zona, así por ejemplo el puente de Peñalén fue construido con los beneficios de esta actividad. La maderada tuvo su final en los años 40 del siglo XX cuando se comenzaron a construir los embalses de Entrepeñas y Buendía y el trasporte de la madera en camión comenzaba a ser más rentable.
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El vídeo que está a continuación da una idea de lo que era la mderada y se puede ver en el Centro de Interpretación de Orea.



3ª Parada Fuente las tobas

Si antes hemos visto la entrada del agua al sistema cárstico, ahora vemos la salida, tanto la diferencia de cota como el encuentro con capas impermeables provoca este tipo de surgencias.
El proceso químico en detalle es el siguiente: el agua se combina con el CO2 de la atmósfera y forma ácido carbónico (H2CO3), y este ácido es capaz de atacar a las calizas y a las dolomías (Carbonatos de calcio y de magnesio CaCO3 y MgCO3). Produciendo la formación de bicarbonatos (HCO3-) que se disuelven en el agua. En este punto el proceso es inverso dándose la precipitación de los carbonátos.
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La fuente se encuentra ascendiendo el arroyo casi canalizado por el depósito caliza, el agua surge en manaderos rodeados de un bosque de boj (Buxus sempervirens). Las aguas que se infiltraros en las calizas de la paramera afloran al encontrarse con una capa impermeable. Esta agua contiene carbonatos disueltos que al precipitar forman una cascada tobácea antes de unirse con el Tajo (que para observarse bien hay que cruzar al lado derecho del río).
Si nos asomamos podemos ver un pequeño edificio tobáceo activo, aunque de menores dimensiones que hace varias decenas de miles de años. Estas rocas sobre las que estamos son de muy reciente creación. Otros ejemplos los podemos ver en el entorno del puente de San Pedro (desde el mirador de Zaorejas se aprecia el gran edifico tobáceo con 4 niveles diferentes de precipitación correspondientes a 4 etapas de importante precipitación de estos materiales. También es aconsejable la visita a la escaleruela y la subida que la georuta 4 propone (el esquema que enseñamos corresponde a este sitio, hay un valle colgado colmatado con un pequeño manantial a modo de “ojos” (posible ruta cicloambiental futura), similar a la disposición de la laguna de Taravilla (georuta 7) (que en otras salidas cicloambientales hemos visitado).